| |
|
Tiempo estimado de lectura: 2 min. |
Karina Jozami Santiago Gaudio |
Recorrimos el área central del Parque Nacional Lanín y disfrutamos del paisaje de lagos, montañas y volcanes. |
Las amplias dimensiones del Parque Nacional Lanín protegen una diversidad de paisajes y entornos naturales de gran belleza. Muy cerca de Junín de los Andes se localiza el área de Curruhué, una particular zona que concentra lagos, una profusa vegetación, volcanes y pozos termales.
Con Santiago, salimos temprano de San Martín, acompañados de un sol radiante. Tomamos la ruta 234 y, poco antes de entrar a Junín, nos desvíamos por un camino de ripio señalizado.
A unos kilómetros nos encontramos con la seccional del parque. Allí, el guardaparques Sebastián, a cargo de la delegación, nos brindó amplia información sobre la parte del parque que íbamos a recorrer.
El área de Curruhué, palabra que en lengua mapuche significa “lugar oscuro”, comprende 44 mil hectáreas marcadas por un pasado de gran actividad volcánica. |
 |
Desde ese punto, seguimos por el camino 4 kilómetros más hasta el lago Curruhué Chico. La tranquilidad de este espejo de agua sólo se ve perturbada por algunos patos. En el lago no se puede navegar pero sí está permitido pescar con mosca y acampar. Un estratégico punto panorámico posibilita la observación de la avifauna local y del admirable paisaje.
Múltiples senderos
Un poco más adelante, antes de llegar al Curruhué Grande, nos detuvimos para hacer una breve caminata por un bosque de aracuarias hasta el mirador. Un sendero de 400 metros, que se abre entre estas hermosas coníferas centenarias, conduce a un punto panorámico desde donde se puede divisar la reserva natural estricta, situada en la margen norte del lago. |
 |
El Curruhué Grande se sitúa a 950 m.s.n.m. y posee 17 mil metros de ancho. En uno de sus extremos, se encuentra un camping agreste con una playa amplia y serena, que se convirtió en el lugar ideal para un improvisado picnic. Caminamos siguiendo el curso del río del mismo nombre y en Laguna Verde divisamos el avance del escorial y el volcán Ayen Niyeu.
Después, visitamos las lagunas Escorial y Del Toro, que se encontraban escondidas entre la vegetación cada vez más tupida.
Volvimos a la ruta y atravesamos el Escorial, un increíble río de lava petrificada que se sumerge en el lago Epulafquen. Si cruzábamos esta extraña formación de rocas negras y porosas, donde crecen de modo caprichoso algunos arbustos, podíamos llegar a la vieja seccional Epulafquen. |
 |
Pero nos dirigimos hacia la cascada Carilafquen, que nos había recomendado el guardaparque. Valía la pena, pese al trekking por un sendero bastante cerrado. El agua fresca y tranquila bajaba por grandes rocas hasta llegar al lago. Hicimos un pequeño descanso para refrescarnos y disfrutar de este rinconcito natural.
La tarde caía y, cuando llegamos al paso fronterizo Carirriñe, el sol ya se ocultaba entre las montañas. De regreso paramos en el nuevo complejo de termas de Lahuen Có que brinda programas de termas y spa por el día, más que una excelente excusa para volver a recorrer y continuar disfrutando de este sector del Parque Nacional Lanín.
|
 |

de la ruta nacional 234, 4 km. antes de ingresar a Junín, sale el desvío de la ruta provincial 62, que es un camino de tierra señalizado. Otra opción es tomar la misma ruta desde el lago Lolog. |
|
 |

la playa del Curruhué es hermosa para acampar o pasar el día. Lleve todas sus provisiones, porque la infraestructura es mínima. |
|
| |
Los precios y tarifas deben consultarse con los prestadores de cada servicio. Interpatagonia no brinda este tipo de información. |
|
|
|
|
 |







|
 |