Inter Patagonia - Página principal Patagonia, viernes 25 de julio de 2008  
Inter Patagonia - Paseos y excursiones
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Entre faros y acantilados Paseo recomendado
   
 Tiempo estimado de lectura: 2 min. Textos Marcelo Sola   Fotos Jorge González
Excursión a Punta Ninfas
Excursión a Punta Ninfas
La tormenta de la noche anterior había quedado en el olvido. Era un verdadero regalo de la naturaleza que luego de los fuertes vientos y rayos estuviéramos inmersos en una mañana tranquila y diferente, llena de sol y colores intensos.
Aprovechando la ocasión, hicimos los arreglos necesarios con la gente de Huinca Travel. Muy atentos, como siempre, nos propusieron realizar una excursión a una de las regiones más hermosas y menos divulgadas de los alrededores de Puerto Madryn: Punta Ninfas.

Partimos del centro de la ciudad por la ruta provincial Nº 1 hacia el sur. El asfalto se transformó en ripio y la estepa patagónica se multiplicó a nuestro alrededor.
La camioneta que nos transportaba a gran velocidad nos permitía tener una excelente visión del paisaje que estábamos atravesando. Diego –el conductor– y Germán –nuestro guía de aventuras– nos llevaron en un viaje al pasado con sus historias, donde pudimos imaginarnos a las antiguas viviendas de los nativos Tehuelches. Entendimos su relación con la flora y la fauna del lugar, todavía prístina a pesar del paso del tiempo.
Excursión a Punta Ninfas
Tomamos la ruta provincial Nº 5. Como éramos los primeros visitantes del día, tuvimos la oportunidad de avistar algunos guanacos, choiques con sus crías –llamadas charitos– liebres patagónicas y cientos de ovejas arreadas a lo largo del camino por el paso de la camioneta.

Desolada Patagonia

La naturaleza se presentaba en su estado más puro y nosotros estábamos ahí para interpretarla. Anduvimos entre bardas y senderos. Observamos las flores, las mariposas, el desolado paisaje mientras sentimos el viento patagónico –siempre presente– y mirábamos el cielo despejado.

La perspectiva de un punto negro en el medio de la estepa patagónica cambiaba de tamaño y adquiría la forma de un faro, el faro de Punta Ninfas.
Excursión a Punta Ninfas
Descendimos por el acantilado para apreciar una colonia de elefantes marinos en un contexto único, frente a las costas de la península de Valdés. El lugar, junto con Punta León, es el único apostadero continental de estos mamíferos fuera de la península. El guía hizo algunos comentarios sobre los hábitos y costumbres de estos ejemplares.

Caminamos sobre millones de años, ya que el sitio muestra a cielo abierto cientos de fósiles marinos que quedaron expuestos luego de que el cálido mar de aquellos tiempos se retirara de la costa. En Punta Ninfas, se pueden observar aves marinas poco comunes dentro de los golfos y, durante la temporada de ballenas, se puede apreciar la entrada y salida de las madres con sus crías recién nacidas. En este ambiente, disfrutamos un delicioso almuerzo para recuperar nuestra energía. Luego, regresamos a la camioneta.
Excursión a Punta Ninfas
Al final de la excursión estábamos totalmente fascinados. La pureza del aire, la desolación del paisaje, el sonido de los elefantes marinos, la antigüedad de los fósiles, la amabilidad de nuestros guías, todo era ideal para viajar hasta este destino hasta ayer desconocido y adonde ya estábamos pensando en regresar.
Datos útiles
Sugerencias
Usar ropa informal; llevar mochila, sombrero, protector solar y muchas ganas de disfrutar el día.
 
Contacto
 
Inter Patagonia

Características
Nivel de dificultad
medio.
Duración
7 horas.
Datos útiles Datos útiles



Ubicación



El mirador



Al pie del acantilado, sobre la inmensa ribera, encontramos la pequeña colonia de elefantes marinos.
Al transitar la playa el guía nos sugirió no ponernos frente a ellos, ya que esto genera una postura intimidatoria.
Aprendí que la estructura unitaria de reproducción del elefante marino es el harén. Los grandes machos alcanzan a pesar 3,5 toneladas y tienen una gran trompa. Al macho que rige la manada se lo denomina Alfa y se aparea con todas las hembras.
Por los alrededores observé machos grandes pero con escasa experiencia de lucha, por ser menores en edad. Son los conocidos machos periféricos. Como no tienen hembras, las roban o tratan de aparearse con las vecinas. Estos pícaros están siempre al acecho, para aprovechar el momento de distracción del que rige al resto. Realmente fue una experiencia fascinante el poder estar tan cerca de los elefantes marinos.
            Marcelo Sola
            Periodista


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