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Partimos
desde San Martín de los Andes en auto por la llamada ruta de los siete
lagos (RN 234), bordeando el Lago Lácar a nuestra derecha y con
rumbo a la Base del Cerro Chapelco, distante a 20 km. de la ciudad. Después
de transitar 15 km. de asfalto, nos desviamos a la izquierda y un camino
ripiado nos conduce directamente a la base del Cerro, punto de partida
de nuestro trekking (1200 m.s.n.m.). Dejamos el auto en el estacionamiento
del cerro y mochila al hombro, calzado cómodo y con una buena vianda comenzamos
el ascenso.
Tenemos
que llegar al Cerro Mocho, que mirando el cerro desde la base se encuentra
a nuestra izquierda. Si querés podés hacer todo el tramo hasta la cima
del Cerro Teta utilizando los medios de elevación, para ello tenes que
adquirir un pase en las boleterías habilitadas en la base (Solo en temporada
de verano, desde Enero hasta Semana Santa) En este caso tomas la telecabina
hasta la zona de Antulauquen, 1600 m.s.n.m., luego la aerosilla cuadruple
hasta el refugio Graef y un tercer medio de elevación que llega hasta
el filo del Cerro Teta, punto desde el cual se pone en marcha la caminata
hacia la Laguna Verde, si es que tomás esta opción.
Nosotros
subimos caminando, comenzamos nuestro ascenso por las laderas del Cerro
Chapelco, pasamos por la zona de la piscina al aire libre y atravesando
un bosque de lengas llegamos a los 1600 m.s.n.m. donde se encuentra la
confitería Antulauquen. De allí nos dirigimos hacia la izquierda hasta
el lugar donde comienza la silla cuadruple denominada "Del Mallín" y si
damos un vistazo a la izquierda veremos "El Mallín" por el cual lleva
su nombre este medio de elevación. Siempre hacia nuestra izquierda en
continuo ascenso, atravesamos pequeños cursos de agua que bajan la montaña
producto del deshielo de la nieve remolona del invierno.
Vamos
dejando atrás el bosque de lengas que nos protegió de los vientos y aparece
ante nosotros la zona llamada Pradera del Puma y el Cerro Mocho. La vegetación
desaparece, las flores de alta montaña aparecen entre las piedras. Seguimos
avanzando y después de aproximadamente una hora y media de trekking llegamos
al portezuelo con una altura de 1.795 m.s.n.m. Y allí un paisaje único,
toda la cordillera en su máximo esplendor con sus picos nevados, el Volcán
Lanin, El Villarrica, El Punteagudo, bosques, cascadas, un lugar ideal
para hacer un alto y disfrutar del paisaje. Allí comenzamos un descenso
serpenteante por un desfiladero, la marcha se torna de a ratos lenta,
porque se anda por rocas metamórficas, fracturadas en pedazos pequeños,
cortantes y pulverizadas por la acción de las heladas y el frío de altura.
La huella es clara y ancha. Pero puede perderse facilmente si el trekking
lo realizamos en los meses de Noviembre o Diciembre y el sol del verano
no pudo derretir y quitar las lenguas de nieve que permanecen allí a la
espera del calor que las derrita.
 Transitamos
por cañadones y cordones basálticos hasta llegar a un bosque de ñires
en el cual la huella se pierde totalmente, momento que es sumamente necesario
la presencia de un guía local. A partir de allí cruzamos un arroyo encima
de unos troncos caídos y realizamos un ascenso entre el bosque hasta alcanzar
la zona intermedia del Cerro El Castillo, mole que culmina en una formación
tipo meseta. Troncos de árboles caídos, barbas del diablo que se aferran
a las cortezas de los árboles cuya presencia nos indica que el aire es
puro.
Finalmente,
después de transitar unos 15 minutos por el bosque, aparece ante nuestros
ojos la Laguna Verde protegida de los vientos por la masa boscosa que
la rodea. Surgida por la acumulación
de las aguas de deshielo, se caracteriza por su forma
ovalada de 250 metros por 100 mts. La bordeamos por su margen izquierda
y llegamos hasta el otro extremo donde un prado verde con troncos y vestigios
de fogones, nos invitan a disfrutar de nuestro merecido almuerzo. El descanso
no debe ser muy prolongado, para evitar que se enfríe el cuerpo. La vuelta
la hacemos desandando la senda con la alternativa, de una vez en Antulauquen
disfrutar del Parque de la Aventura en Cerro Chapelco.
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