1. No agotes totalmente al pez.
2. Tratá de tocarlo lo menos posible. Si es necesario sostenerlo, hacelo dentro del agua, apoyándolo sobre la palma de la mano, sin apretarlo.
3. No introduzcas tus dedos u objetos en la cavidad de las branquias ("agallas").
4. Utilizando anzuelo sin rebaba, basta con girarlo con una pinza fina para su extracción.
5. Si la extracción es dificultosa, cortá la línea cerca de la boca del pez. No tironees del anzuelo.
6. Si el pez encuentra dificultad para su recuperación, colocalo enfrentando la corriente y movelo suavemente hacia adelante y hacia atrás, alternativamente, de tal forma que penetre agua fresca por su boca y salga hacia atrás por debajo de los opérculos o agallas.
7. No lo golpees ni lo arrojes. Siempre dejá que el pez se escape por sus propios medios después de recuperarse.