Existe una película que refleja la filosofía mosquera con maestría.
El debut literario del autor del libro se produjo a los 73 años. Cuando Robert Redford le hizo saber que Nada es para siempre era su obsesión y quería filmar la película, le contestó: “Me ha llevado 40 años escribir esto y no voy a dejar que Hollywood lo convierta en pornografía”.
Norman Maclean ya había descartado ofertas. Una de ellas, de William Hurt, otro aficionado a la pesca con mosca. Para ganarse sus favores, Hurt le propuso una excursión de pesca. Pero como el actor no tenía licencia, Maclean sentenció: “Entonces, yo no pesco con Hurt”. Éste volvió unos días después con su licencia. Pescaron juntos y, finalmente, Hurt se propuso para el papel de Paúl, hermano de Maclean y personaje central del relato. “Eres bueno, pero no tan bueno como Paúl” respondió el escritor. Hurt replicó: “Si no soy tan bueno, tal vez podría hacer de Norman”. Y la respuesta fue: “Claro que podrías ser Norman Maclean, pero no tenía 80 años cuando ocurrieron los sucesos de la novela”.
Finalmente, Redford accedió a que el escritor revisara el guión. Pero Maclean murió a los 87 años, antes de finalizarse la película, luego de una vida dedicada a la literatura, a la pesca con mosca y a desentrañar el misterio de la condición humana.
Nada es para siempre Muchnik Editores, 1992