Por más que el agua no nos moje, no debemos olvidarnos nunca de que el agua está alrededor de nosotros. O mejor dicho, que nosotros estamos dentro del agua. Y junto a ésta, la corriente, el principal peligro para el pescador.
Por ello, no hay que introducirse en el agua de modo que ésta nos llegue más arriba de la cintura. Corremos el riesgo de resbalar y que se nos llene el wader de agua. No nos olvidemos nunca de que, por más que el wader sea lindo estéticamente, no deja de ser una bolsa que, en caso de llenarse de agua, se hunde. Y por supuesto, nosotros con ella…
Esta es una de las sensaciones más completas que el ser humano puede sentir. A través del buceo, el hombre pudo recorrer el fondo del mar, conocer un mundo subacuático, acariciar peces y visitar naufragios legendarios, sintiéndose completamente seguro y adaptado al medio hídrico.
Para desarrollar esta actividad, no se requiere poseer un gran estado físico, ni un estilo de natación definido.
Termas en la Patagonia
La Patagonia posee una gran cantidad de fallas geográficas con notable actividad geotérmica y volcánica. Estas características explican la existencia de una variada cantidad de fuentes con aguas termales. La diversidad de termas que existe en esta región de Sudamérica va desde emanaciones de agua tibia, ricas en minerales, hasta géiseres con agua hirviendo.