Nos quedamos en las habitaciones del hotel, todo increíble, la cama riquísima las sábanas limpias olor a limpio todo, limpieza impecable de los baños. Están muy nuevos así que aún no tienen desayuno, pero tienen agua caliente, té y café a disposición, y un refri para guarda alimentos. Tiene calefacción central en las piezas y aire acondicionado en el sector común. La señora Elisabeth es un amor, nos atendió muy bien y llegamos súper tarde, así que quedamos encantados y volveremos si o si. Lo recomiendo!!