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Marcelo Sola |
Plaza Pagano alberga varios días de la semana un número importante de productores de artesanías realizadas con variados materiales que le dan una nota de color a la comarca andina del paralelo 42. |
La Feria Regional Artesanal de El Bolsón ya se ha ganado un importante lugar entre las más conocidas y con mayor trayectoria de Sudamérica. En la plaza principal, muy cerca del cerro Pilltriquitrón, más de 100 artesanos ofrecen un muestrario de sus habilidades en sus coloridos puestos.
Habíamos escuchado que El Bolsón es sinónimo de feria artesanal donde hippies y habilidosos muestran sus obras de arte. Hacia allí fuimos dispuestos a ver de cerca sus puestos y personajes únicos.
Al recorrerla, admiramos trabajos realizados con lana, cuero y flores secas, a los que se sumaban los dulces caseros, los cuchillos forjados a mano y las velas artesanales de distintos tamaños y perfumes exquisitos. |
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Se puede simplemente transitar o degustar sus exquisitos productos regionales como la cerveza artesanal o la fruta fina que se ofrece en la época estival. El lugar se llena de colores, perfumes y expresiones de gran valor artístico y uno se siente como de fiesta atraversando su largo corredor en la calle.
La música también se hizo presente y desde lejos fuimos percibiendo el sonido de un tambor que sonaba con ritmos afroamericanos. Cuanto más nos acercábamos, más se sentía el tamborileo sobre el parche hasta que finalmente la delgada figura de un músico nos recibió con una sonrisa en la boca. |
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Imposible dejar quietos los pies o dejar de tararear las estrofas que provenían de ese puesto. Se sumaron acordes de guitarra y flautas y la cordialidad de esos músicos hizo que nos detuviéramos a escucharlos por unos minutos. Con gran agilidad en sus dedos, uno de ellos repiqueteaba su bongó. Parecía poseído por el ritmo vertiginoso y nos sentimos contagiados por ese ritmo incesante.
Más adelante, un tallador daba golpe tras golpe con su martillo sobre un trozo de madera de color y textura inigualables. En pocos minutos la transformó en una hoja de lenga en relieve. Muy cerca una señora tejía y tejía a un ritmo armonioso sin sacar la vista en sus agujas mientras un pulover iba aumentando su largo e iba engrosando la lista de prendas para vender.
En un momento de la caminata, prestamos atención a la gran cantidad de visitantes que hacían el mismo recorrido que nosotros. A paso lento, todos admiraban las artesanías expuestas y se dejaban tentar por uno y otro elemento ofrecido. |
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Los perfumes de sahumerios, velas y fruta se mezclaban en un dulce aroma que hacía más agradable aun el recorrido. Los turistas y los artesanos pasaban a ser todos parte de un mismo todo: la feria estaba viva. Hace más de 30 años que este ritual se ofrece a quienes quieran disfrutarlo y permitan que sus sentidos queden envueltos en ese adictiva fantasía que ofrece la feria.
Mientras pensábamos en ello, íbamos desandando el paseo hasta concluirlo en el mismo punto en el que lo iniciamos, pero ya habíamos agregado esta experiencia maravillosa y nada sería igual. |
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Martes, jueves, sábados, domingos y feriados, de 10 a 17. |
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Frente a la plaza Pagano (8430) El Bolsón. Río Negro. República Argentina. |
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En el paso por El Bolsón, no puede dejar de conocer este claro exponente de la cantidad y variedad de artesanos que habitan la comarca, donde varios de ellos tienen sus talleres abiertos para enseñar las distintas expresiones autóctonas. |
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Que comprar: todos los productos son artesanales. Aconsejamos tomarse un tiempo para observar los vitraux, los tejidos, los trabajos en cuero y degustar los dulces caseros y la cerveza artesanal. |







Arriban a El Bolsón, en la década de los setenta, grupos importantes de jóvenes más o menos enrolados en lo que se dio en llamar mundialmente el "movimiento hippie", con un par de banderas: retorno a la naturaleza e independencia del sistema fuertemente cuestionado. Las variantes: vida en comunidad, trabajo artesanal, autosuficiencia.
Una generación después, la impronta de ese caudal inmigratorio es fácilmente reconocible en la población actual. Uno puede si lo desea , darse un rápido chapuzón de 70"s en una feria artesanal inmensamente rica, pero lo corriente para un visitante es un contacto menos institucional con los famosos Hippies de El Bolsón: una chacra de producción orgánica, un refugio de montaña, una galería de arte, o un evento cultural. |


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