Excelente lugar; acogedor, tranquilo, muy relajante
Su ubicación 10 de 10
Amabilidad total
- 20 hóspedes
- Check-in 14:00 h
- Check-out 12:00 h
- Cartões / MP
- Café da manhã
- Serviço de quarto
Emplazado a 33 kilómetros del Museo Pablo Fierro, Casa Ayacara ofrece un oasis de tranquilidad con su jardín, terraza y un restaurante que deleita con sabores locales. Su ubicación estratégica, a pocos kilómetros de Puerto Octay, Casa Kuschel y Gotschlich House, lo convierte en el punto de partida ideal para explorar los encantos de la zona.
Las habitaciones de Casa Ayacara son un oasis de confort y modernidad. Equipadas con TV de pantalla plana, baño privado con ducha y artículos de aseo gratuitos, algunas incluso ofrecen vistas a la ciudad. La ropa de cama y las toallas se encuentran impecables para garantizar un descanso reparador.
Para los amantes de la aventura, Casa Ayacara ofrece alquiler de bicicletas y coches, permitiendo descubrir los paisajes montañosos y los senderos naturales que rodean la ciudad. La práctica de senderismo y esquí también se convierte en una experiencia inolvidable en este entorno natural único.
El compromiso con la atención al detalle se refleja en la recepción 24 horas, el servicio de traslado al aeropuerto y el mostrador de información turística. El personal de Casa Ayacara se encuentra dispuesto a brindar asistencia y recomendaciones para que cada huésped disfrute al máximo de su estadía.
Serviços
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Cartões / MP
- Cartões de crédito
Café da manhã
- Café da manhã opcional
Serviço de quarto
- Serviço de limpeza
- Serviço de quarto
Wi-Fi
- Wi-Fi grátis
Estacionamento
- Estacionamento grátis
Traslados
- Traslado pago
Eletrodomésticos
- Secador de cabelo
Aquecimento
- Aquecimento
Outros serviços
- Serviço de despertador
- Amenidades no banheiro
- Informações turísticas
- Restaurante
- Chuveiro
Onde você vai estar
Phillippi 1215
Avaliações de hóspedes
3 avaliações
Inmejorable la locación ya que se sitúa en la mismísima costanera de Frutillar.
Extremadamente hogareño, ya que es una casona antigua muy bien rediseñada para ser un hotel boutique.
Muchisimos detalles hechos a mano, me llamó la atención lo bonito de la piesera de las camas, tejidas a mano.
La atención muy gentil y personalizada. El desayuno incluido en la reserva muy completo, con kuchen fresco.
Muy buena ubicación, desayuno rico. Habitaciones muy limpias