Torres del Paine

Torres del PaineTorres del Paine - Foto: Jorge González

Los macizos del Paine se levantan prístinos en el Parque Nacional Torres del Paine, ubicado en la comuna del mismo nombre, en la provincia de Última Esperanza, en la Región de Magallanes y Antártica Chilena. Los separan 150 km de Puerto Natales, capital de la provincia.


Cerro Castillo es el casco urbano de la comuna de Torres del Paine. Calles de tierra, techos rojos y el caballo intrépido de su centro cívico son las características de esta villa cordillerana.

Silencio, maravilla y contemplación… un destino en el extremo sur de Chile que estremece por todos sus atractivos. Las cumbres de Monte Paine Grande, Cuernos del Paine, Torres del Paine, Fortaleza y Escudo son el resultado de movimientos de la Tierra de hace 12 millones de años. Entre estos relieves abruptos y escarpados, discurren lagos, glaciares, lagunas, matorrales preandinos y bosques centenarios de lengas.

El Parque Nacional Torres del Paine fue creado en 1959 y es uno de los sitios más visitados de Chile. Los amantes del turismo aventura y de la ecología encuentran en este escenario agreste lo único que vienen a buscar, la belleza suprema de la Patagonia chilena. La Unesco lo declaró Reserva de la Biósfera en 1978. Se lo puede recorrer en auto, en bus, a caballo, navegando los lagos o haciendo alguna actividad de ecoturismo.

Para iniciar el viaje, primero hay que llegar a Puerto Natales, considerado la puerta de entrada al parque natural. Allí habrá que preparase y pertrecharse con todo lo necesario si se quiere practicar senderismo y pasar unos días en la montaña.


Con el fin de proteger los recursos naturales, se ha establecido un sistema de campamentos o refugios con reservas. Para ingresar e iniciar un itinerario, se requiere tener las reservas hechas. Los refugios del CONAF son gratuitos. Además hay dos concesiones privadas. La mejor época para visitarlo es el verano, especialmente diciembre, cuando los días son más largos.

Hay dos senderos básicos para explorar el parque y descubrir las Torres del Paine, denominados Circuito W y Circuito O. El primero lo bordea por el lado sur y une los tres grandes valles: Valle de Ascencio, Valle del Francés y Valle del Glaciar Grey. Recorrerlo tomará entre 4 y 6 días.


El segundo más exigente rodea por completo las famosas cumbres, comenzando en la laguna Amarga, en las faldas del cerro Toro. Se demora entre 8 y 10 días para completar el desafío. Las aguas turquesas, los esplendidos cuernos del macizo, los colores azulados de los glaciares, la fauna silvestre, todo resulta de película.

Entre las panorámicas más impactantes, el lago Grey y los témpanos que flotan en su superficie grisácea conforman una de las postales imperdibles. Sus enormes bloques congelados dan comienzo a los Campos de Hielo Sur, la colosal masa que atraviesa las regiones de Magallanes y Aysén. El lago Pehoé es el elegido para practicar pesca deportiva y para relajarse en sus orillas. Ambos lagos tienen paseos en catamarán. El lago Sarmiento es otra imagen que despliega toda la belleza del parque, con su borde blanco provocado por trombolitos, fósiles de carbonato de calcio.


Los residentes del parque son el huemul, el guanaco, el zorro, el puma, el cóndor, el cisne de cuello negro, el flamenco chileno, el ñandú, el cauquén. En la quietud del paisaje se puede observar una avifauna variada.

Los diferentes miradores del parque natural Torres del Paine dejan sin palabras. Todo el esplendor de los Cuernos del Paine, el Paine Grande, la majestuosidad de algún cóndor, el horizonte de hielos, los valles exuberantes, los espejos de aguas y las míticas agujas de granito quedan de manifiesto como uno de los rincones más bellos del planeta.

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