En el extremo sur de América, donde el viento cruza desde la cordillera hacia el Atlántico, la Patagonia se ganó un lugar en el mapa del vino. Son vinos de zona fría: blancos de expresión delicada y tintos de color intenso y aromas frutados, con una personalidad propia. La producción tradicional está en los valles de los ríos Negro, Neuquén y Colorado, y en los últimos años se sumaron viñedos en la cordillera y la meseta de Chubut.
Por qué la Patagonia da vinos únicos
Días de mucho sol y noches frescas en la época de maduración dan uvas con un buen equilibrio entre el azúcar y la acidez del fruto.
El viento constante seca el ambiente y evita muchas enfermedades de la vid, lo que hace posible elaborar vinos con muy poca o ninguna intervención química.
Suelos pedregosos y aluviales, poca lluvia, baja humedad y riego con agua de deshielo: condiciones que la vid aprovecha muy bien.
La vid llegó a la Argentina con la colonización y recién después bajó a la Patagonia. En el Alto Valle de Río Negro hay bodegas fundadas a principios del siglo XX y viñedos de malbec de varias décadas.
Las zonas del vino
La zona más tradicional, alrededor de General Roca y hacia Valle Azul, con bodegas centenarias y viñedos antiguos.
San Patricio del Chañar, al noroeste de la ciudad de Neuquén, es el corazón de la vitivinicultura neuquina, con bodegas modernas abiertas al enoturismo.
Los viñedos más australes: en la cordillera, alrededor de Trevelin y El Hoyo, y en la meseta, en Gualjaina, con chacras y bodegas que reciben visitas.
Entre las tintas se destacan el malbec, el pinot noir, el merlot y el cabernet sauvignon; entre las blancas, el sauvignon blanc, el chardonnay, el semillón y el torrontés.
Bodegas y viñedos para visitar 6
Consejos para disfrutar el vino
Muchas bodegas reciben con turno previo y sus horarios cambian según la temporada: consultá antes de ir.
En la Argentina rige el alcohol cero al volante. Si pensás degustar, que maneje otra persona o recorré las bodegas en una excursión.
Mirá el color, sentí los aromas y recién después probá: tomarse el tiempo de pensar qué estás bebiendo es la base de la cata.
El blanco necesita estar fresco para resultar agradable y el tinto se sirve un poco más templado. En verano, un tinto apenas fresco también se disfruta.
Conocé las cepas en Variedades tintas y Variedades blancas, las bodegas de la Patagonia argentina y de Chile, y aprendé a catar, servir y comprar el vino. Para entender las etiquetas y las fichas de cata, tenés El vino en letras.





