Con 22 pistas de diversas dificultades y una excelente calidad de nieve, el cerro Chapelco combina adrenalina y paisaje al por mayor. La imponente vista del lago Lácar, el silencio de los bosques de lengas y la impresionante presencia del volcán Lanín quebrando el horizonte cordillerano hacen de este lugar una opción única para practicar deportes de invierno.
Además de la moderna infraestructura y la belleza de su entorno, Chapelco es uno de los centros de esquí más seguros y confiables del mundo. Sus 140 hectáreas "esquiables", con pendientes que varían entre los 20 y los 45º y un desnivel de 730 metros, cuentan con la presencia de patrullas altamente capacitadas que recorren las pistas y poseen puestos fijos en varios puntos del cerro.
El cerro Chapelco ofrece la posibilidad de practicar distintas modalidades de esquí: alpino, de fondo y de travesía. Asimismo, sus pistas son elegidas por los amantes del snowboard, que despliegan su destreza en las cuatro categorías de este deporte: half pipe, slalom paralelo, big air y fun park, en el snowboard park ubicado al final de la silla Graeff, en la plataforma 1.700.
También se puede disfrutar de paseos en motos de nieve y en trineos impulsados por perros huskies siberianos, o de caminatas por el bosque virgen con raquetas de nieve, uno los deportes blancos que invierno a invierno gana más adeptos.
Actividades aéreas
Entre las actividades aéreas de turismo aventura, se destaca la práctica de parapente, ala delta y los vuelos en planeadores.
Estos deportes o pasatiempos tienen como finalidad hacer realidad el sueño ancestral de volar.
El parapente y el aladelta se practican al despegar de una montaña, aprovechando las corrientes de viento que suben por sus laderas para planear y ascender, logrando vuelos de larga duración.
En esta sección se encuentran varias actividades que están íntimamente ligadas a la aventura y al riesgo, capaces de generar ráfagas de adrenalina a un ritmo inusitado.
Emocionantes excursiones en 4 x 4 o divertidos y desafiantes paseos en cuatriciclos cautivan los sentidos mientras se siente la alegría de conocer y disfrutar la naturaleza en su estado puro de un modo diferente.