
|
A bordo del Capitán Haase El lago Llanquihue, mítico e imponente, es el tercero más extenso de Latinoamérica. Navegarlo en un viejo barco de madera resulta la opción ideal para conocer sus costas, sus pequeñas poblaciones y sus salmoneras… |
A bordo del Capitán Haase |
|
Arriba del Pacífico Con Santiago Vidal ya habíamos volado sobre los volcanes de Chile y sellado en las alturas una amistad incondicional. A los dos nos fascina volar. Esta vez, la idea fue hacerlo sobre el mar. |
Arriba del Pacífico |
|
Aventura sin límites Un tour de múltiples aventuras que incluye trekking, tirolesa, escalada en roca, rappel y kayakismo es meta de aventureros y deportistas extremos de todas las edades y condiciones físicas. Un lugar donde la aventura no tiene límites. |
Aventura sin límites |
|
El gran pez La Región de los Lagos de Chile ofrece verdaderos paraísos para el pescador deportivo. A ellos se puede llegar a pie, por tierra e incluso en avioneta. Todo vale para encontrarse con el gran pez. |
El gran pez |
|
El patrimonio arquitectónico de Puerto Varas Mirando la arquitectura de una ciudad es posible conocer sus habitantes, su historia. Puerto Varas invita a descubrirla mirando sus fachadas, sus edificios históricos y sus tradicionales iglesias. |
El patrimonio arquitectónico de Puerto Varas |
|
Navegar los Andes Una experiencia inolvidable que nos trasladó por rutas ancestrales, repletas de historia, paisajes y calma. Realizamos el cruce de los lagos patagónicos que une Chile con la Argentina. |
Navegar los Andes |
|
Paladares gourmet Puerto Varas es una ciudad seductora por muchos detalles y uno es la variedad de propuestas gourmet, con su fusión de recetas chilenas y germanas. |
Paladares gourmet |
|
Sinfonía nocturna Cuando las estrellas vigilan la noche portovarina, caminar por la costanera iluminada, una buena cena a la luz de las velas y tentar suerte en su monumental casino es algo para recordar. |
Sinfonía nocturna |
|
Viajar en círculo Dimos la vuelta al lago Llanquihue. Una excelente propuesta para comprender la colonización alemana de la región, en medio de un paisaje de particular belleza. |
Viajar en círculo |
|
Volar entre Volcanes La geografía de la X región chilena resulta paradisíaca para volar. Bosques y lagos, estuarios e islas, y principalmente los volcanes son algunas de las atracciones que se pueden observar durante el vuelo. |
Volar entre Volcanes |
|
El secreto de Cochamó Ubicado a 91 km de Puerto Varas, encierra una de las áreas más bellas y significativas del sur de Chile. En su valle, pueden descubrirse parte de sus secretos naturales. |
El secreto de Cochamó |
|
Del mar a las montañas El increíble escenario de Cochamó se interna en el cordón montañoso. Cabalgamos por sus senderos, los mismos que usaron jesuitas y colonos para cruzar los Andes. |
Del mar a las montañas |
|
Figura ideal El volcán Osorno es el ícono perfecto de la Región de los Lagos. Verde en sus laderas y con nieves eternas en sus cumbres, hay que conocerlo de cerca para admirar su grandeza. |
Figura ideal |
|
La Perla del Llanquihue Puerto Varas es la perla de la Región de los Lagos. Ubicada a orillas del Llanquihue, tiene un “no se qué” que la hace distinta a todas. Hermosa por donde se la mire. |
La Perla del Llanquihue |
|
Alejándose del centro No sólo la ciudad ofrece distintos atractivos para todos los gustos, también los alrededores de Varas poseen interesantes propuestas para conocer y explorar. |
Alejándose del centro |
|
Aguas turbulentas Un lugar en el que las caídas de agua, el verde follaje y los accidentes geográficos complotan para apoderarse de nuestros sentidos. Visitamos los saltos del río Petrohué. |
Aguas turbulentas |
La belleza de los lagos enclavados en la Patagonia o el extenso mar que baña la costa atlántica brinda el marco ideal para la práctica de deportes náuticos.
El surf es un deporte muy completo. Obliga a entrenar. Es intrigante, excitante, agotador y rompe con las actividades que se pueden hacer en tierra.
Para el kayakismo se requiere sangre fría y nervios de acero.
El surgimiento de las estancias transformó el espacio vacío e ilimitado en un ámbito de producción rural que permitió situar al país entre los primeros proveedores mundiales de materia prima.
Hacia el sur, las estancias trocaron el paisaje. Superando el crudo invierno, las intensas nevadas y el incesante viento, se convirtieron en verdaderos pueblos repartidos en la inmensidad de los campos.