Gaiman

GaimanGaiman - Foto: Jorge González

La pequeña Gaiman es un referente indiscutido de las diferentes colonias galesas que se instalaron a lo largo de la provincia del Chubut, reproduciendo las costumbres, creencias religiosas y actividades culturales de sus antepasados.

El culto al té es algo que se mantiene intacto y que se puede disfrutar como visitante en alguna de las casas que se dedican todos los días del año a servir esta infusión con tortas, panes, sándwiches, dulces, budines y otros manjares culinarios basados en recetas que perduran de generación en generación.

Entre ellas aparece la famosa torta galesa, que puede llegar a durar 100 años y que como dice la tradición, “solo se debe comer en las distintas e importantes circunstancias que presenta la vida”. Algo increíble que hoy es respetado por los vecinos más antiguos de la villa.

Además del respeto a la tradición y de ser todos los años escenario de la Gwyl Glaniad o Fiesta del Desembarco, que se festeja cada 28 de julio, la ciudad también posee distintos atractivos, como por ejemplo el Museo Histórico Regional Galés, dónde se pueden apreciar distintos objetos (hoy reliquias) de la época de la colonización, que pertenecieron a los pioneros de la zona.

El famoso túnel es quizás el lugar más visitado y fotografiado por los turistas, y sin dudas se ha convertido en un icono del lugar. Por allí, hace tiempo pasaba el ferrocarril y todos los pobladores esperaban a que de la cueva surgiera la luz que indicaba la presencia del tren. De película.

La gran cantidad de restos fósiles es también protagonista en la zona. Por ello, se creo el parque Bryn Gwyn, ideal para visitarlo a pie y tomar conciencia de la gran cantidad de dinosaurios que habitaron la zona.

Por todo esto y mucho más, la pequeña Gaiman resulta ideal para recorrerla todo el año.

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