

Con más de 12 años detrás del restaurante
principal de Portillo, está el chef Rafael
Figueroa. Su cocina rescata lo mejor de la propuesta culinaria
chilena y presenta, además, elaborados platos de la
cocina internacional tradicional, combinando pescados, mariscos,
frutas, verduras, carnes vacunas y cordero de Argentina. Para
no desentonar, la carta de vinos ofrece las más importantes
bodegas chilenas y del mundo.
En el autoservicio del hotel, ubicado en el primer piso, almuerzan
los huéspedes del Inca Lodge y, por las noches, los
integrantes de la escuela de esquí hacen del lugar
un entretenido punto de encuentro. Otra opción es La
Posada, un rústico restaurante que se encuentra a la
entrada del centro y que es frecuentado por los empleados
del hotel y la escuela de esquí.
Enclavado en la montaña y parada obligada de los mediodías,
el restaurante Tío Bob's propone carnes y pescados
a la parrilla con distintas ensaladas.
Otra atracción del centro de esquí es El Bar
que, alrededor de su chimenea o en la barra, invita con sandwiches,
aperitivos y especialmente fondues durante las noches.


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