El 7 de octubre de 2008, Mel Krieger, a los 80 años de edad, dejó de pescar y se convirtió en uno de los mitos más grandes que tuvo la pesca con mosca. Sabemos que las despedidas son tristes, pero estamos seguros de que con cada inicio de temporada habrá en cualquier sitio de nuestra amada Patagonia y del mundo un recuerdo de su grandeza. Podrán pasar los años y Mel siempre seguirá pescando junto a nosotros…
"...Todos debemos contribuir a la sanidad y belleza de los ríos y lagos. Debemos mantenerlos limpios, tanto en lo que se refiere a la pureza del agua como a las riberas y costas. Debe existir un límite estricto a la cantidad de peces que se pueden matar. Debe considerarse la aplicación del concepto de pesca con devolución en muchas, si no todas, nuestras aguas. Es ideal tanto que la población de peces como la cuenca hídrica mantengan ese punto de equilibrio crítico que existe en todas las grandes zonas de pesca y que se aplique una filosofía que eleve la experiencia de pesca a un nivel superior al de ser un instinto del hombre por buscar su alimento.."
Resulta inevitable que cuando hablemos de pesca lo hagamos con pasión. Pasión que llega a cada uno de nosotros, los pescadores, de manera diferente, casi siempre a través de anécdotas o vivencias.
La pesca con mosca no sólo es pasional, sino que además es difícil de transmitir con palabras. Se puede contar, que es lo que estoy haciendo para ustedes, pero la vivencia es y debe ser personal, siempre.
Recorrer los museos patagónicos es una manera de vincularnos íntimamente con la vida, las costumbres y el entorno natural de sus comunidades.
Paleontología, arqueología, historia, son algunas de las disciplinas desarrolladas en estos rincones dedicados a testimoniar la cultura de la región.