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Tiempo estimado de lectura: 2 min. |
Karina Jozami |
Caminaba por el muelle observando las embarcaciones apostadas a un costado. Andrea, del Instituto Fueguino de Turismo me había invitado a una excursión marítima y, entre los modernos catamaranes, me esperaba el Barracuda, un pintoresco barquito traído de otros tiempos. Danilo Clement recibía a los turistas en la barandilla y los invitaba a pasar al interior, más cálido que la cubierta en esa tarde ventosa.
Cuando empezamos a alejarnos de la bahía, salí para divisar mejor la estampa que regala la costa: el Museo del Fin del Mundo, el Marítimo y, detrás del caserío, los majestuosos montes Olivia, Cinco Hermanos y Escarpados. Y mientras nos adentrábamos en el mar, Romina me contó la interesante historia del Barracuda. |
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El primero en el Beagle
Construido en 1950 por la Flota Fluvial Argentina, se destinó a la navegación por el río Paraná y, una vez cerrada la empresa estatal, pasó a navegar por el delta bonaerense en manos de la compañía privada Navidelta. Pero para el año 1975, lo adquirió don Vicente Pantín, que trajo el barco hasta Ushuaia. Fue la primera embarcación de la ciudad austral en llevar turistas a recorrer el canal. Y hoy, después de 30 años, sigue haciendo la misma ruta, capitaneado por Danilo, que fuera marinero del Barracuda en la época de Pantín. Clement modernizó todo el equipamiento de navegación pero se esmeró por preservar hasta los pequeños detalles que le imprimen su encanto particular, especialmente en el comedor con sus veladores de bronce y sus bancos de madera. |
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Nos íbamos acercando a la isla Casco, donde aminoramos la marcha para observar una colonia de cormoranes imperiales y gaviotines. A partir de esta punto, se inicia el trayecto por el canal de Beagle.
Según nos informaron nuestras guías Romina y Victoria, nos dirigíamos hacia las islas Brigdes, designación que reciben del primer pionero de Ushuaia que bautizó los islotes cercanos con el nombre de sus hijas. En la isla Alicia, encontramos nuevamente cormoranes y lobos marinos sudamericanos. Por el tamaño y las características del barco, pudimos encontrar ubicaciones privilegiadas para el avistaje de aves y otros tipos de fauna del Beagle. |
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Hacia el faro Les Eclaireurs
Con un tranquilo cabeceo, el Barracuda avanzaba por el mar en dirección sudoeste a una velocidad crucero de 8 nudos. Maxi, oficial de la embarcación, timoneaba hacia el faro Les Eclaireurs, enclavado dentro del archipiélago del mismo nombre. Por su ubicación, es éste el faro argentino más austral y no el San Juan de Salvamento, inmortalizado por Julio Verne en su obra “El faro del fin del mundo”.
Cerca se encuentran algunos restos del barco Monte Cervantes, que se hundió en 1930. Nuestro recorrido continuó por isla de los Lobos, habitada por estos mamíferos que curioseaban alrededor del barco. |
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Empezamos a volver, pasando por otras islas donde cormoranes magallánicos e imperiales revoloteaban junto a albatros y petreles, entre otras especies de aves marinas.
Cuando el sol se animó a salir, navegábamos de regreso contra el viento a través del paso Chico. Como las olas golpeaban en la proa, nos quedamos en el comedor tomando un té acompañado de ricas tortas caseras.
Habían transcurrido tres horas desde que salimos del muelle cuando regresábamos de nuestro distendido paseo. El encantador Barracuda volvía a amarrar en la costa, luego de finalizar otra vez la misma travesía, como hace 30 años. |
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en temporada salidas diarias a las 9:30 y 15hs. |
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Barracuda Gob. Gómez 914 (9410) Ushuaia - Tierra del Fuego - Argentina Tel: +54 2901 43-7606 Cel: +54 15-53819
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“El barco está lleno de historias. Ha llegado a navegar a Ushuaia gente que había viajado por el Delta a bordo del Barracuda o que habían participado de una fiesta de fin de año cuando era parte de la flota naviera privada. Una vez, una turista nos confesó algo emocionada que había navegado por el río Paraná, en el año '55 cuando era chica. Otros recuerdan haberlo visto en el Río de la Plata. Todos se sorprenden cuando se encuentran paseando por el Beagle en el mismo barco que conocieron hace tiempo.”
Victoria
Marinera del Barracuda |


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