Inter Patagonia Patagonia, lunes 22 de septiembre de 2014
Vinos Patagónicos
Patagonia winesVinos de la Patagonia
Servir el vino
Catar el vino



El vino tiene su lenguaje particular, bastante sofisticado. Raymond Dumay, en su libro Guide du Vin (Guía del Vino), cita 97 palabras que se utilizan para describir un vino y precisa que sacó varias definiciones del Vocabulaire (Vocabulario) publicado por Camilla Rodier en su obra Le vin Bourgogne (El vino de Borgoña).

Aquí van algunas de esas definiciones con sus significados:



Afelpado, aterciopelado: Vino que contiene mucha glicerina y materias gomosas. Agradable, al pasar por las mucosas. No se debe confundir con los vinos abocados que son vinos azucarados artificialmente.
Agrio: Sabor ácido, muy pronunciado.
Amargo: No necesita comentario. Vinos con gusto amargo. Se dan con uvas procedentes de suelos demasiado cargados de sales, cloruro de sodio o cloruro de magnesio.
Amor: No se emplea en la Argentina. Vino con riquísimo bouquet.
Aroma: Olor agradable cuyo bouquet es la expresión más refinada.
Áspero: Astringente, rudo, difícil de tragar.
Astringente: Se “agarra” a las encías. Cargado de tanino.


Bouquet: Quizás la palabra más empleada. Se refiere a la vez al olor y al gusto del vino. La calidad más codiciada de un vino fino.


Capitoso: Rico en alcohol, sube a la cabeza.
Cargado: Espeso, demasiado oscuro.
Carnoso: Se dice de un vino que tiene cierta consistencia.
Casse: Enfermedad del vino que lo vuelve turbio. Casse férrica o casse cúprica.
Completo: Equilibrado, presenta un conjunto armónico de cualidades.
Común: Sin carácter definido. En lugar de vino común, ahora se habla de vino de mesa.
Cru: Palabra francesa de uso internacional. Es el terruño donde crece la viña, un espacio más bien reducido.
Cuerpo: Otra palabra muy empleada. Se dice de un vino que tiene fuerza, sustancia, lo contrario a un vino liviano, débil. Calidad para los tintos, no siempre para los blancos.
Cuvée: Otra palabra francesa de uso internacional. En su sentido estricto, contenido de una cuba. Puede también significar el contenido de varias cubas que encierran vino del mismo año. En general, significa el mejor vino de bodega “cuvée especial”.


Despojado: Vino que no tiene más partículas que puedan enturbiarlo. Un vino queda despojado por un largo estacionamiento.
Distinguido, elegante: Delicado, gustoso.
Duro, con dureza: Desagradable al pasar por el paladar, nada aterciopelado.


Equilibrado: Se dice de un vino que tiene un gusto franco, neto, cuyos elementos forman una perfecta combinación.


Fino: Vino que procede de cepajes seleccionados. Tiene una delicadeza, un bouquet, un gusto, un “grano” que lo distingue netamente de los vinos comunes.
Firme: Tiene cuerpo, nervio. Se dice de un vino que llegó a su perfecta madurez. Calidad para un vino.
Flaco: Sin cuerpo, ni fuerza, a veces conserva algo de bouquet.
Frío: Vino introvertido, cuyo aroma no se desprende.
Frutado: Sabor de la uva, del racimo. Calidad muy apreciada en los blancos, los rosados y los vinos nuevos.
Fuerte: Con mucho alcohol, calienta la garganta y el estómago.


Generoso: Califica a ciertos vinos licorosos. Aparte de este significado específico, se utiliza para los vinos que procuran una sensación de bienestar en el estómago.
Gouleyant: Palabra francesa, muy difícil de traducir. Se dice de un vino que resbala fácilmente por la garganta.
Grande: Un gran vino, que tiene por sobre los demás una superioridad incontestable.
Grano: Sensación particular que producen ciertos vinos. Constant Bourquin dice que “un vino fino se reconoce porque tiene grano”. Parece que el líquido contiene algo más que el líquido.


Liviano: Poco cuerpo, poco color, buen gusto. Una calidad para los blancos.


Madera: Gusto que da un estacionamiento demasiado largo en un recipiente de madera o en un tonel mal curado.


Potente: Mucho cuerpo y mucho alcohol.


Raza: De buena raza. Se dice de los vinos de cierta denominación que se conservan durante muchos años, y hasta generaciones. Con excelentes cualidades.
Redondo: Lleno, carnoso, agradable y suave.


Sabroso: Agradablemente frutado.
Seco: Que no tiene azúcar. Para los blancos es una cualidad, el vino es agradable, “calienta la lengua”, excita el sistema nervioso. Ciertos vinos se vuelven demasiado secos durante el añejamiento.
Suave: Produce una impresión de suavidad, de armonía.


Teja (color a): Lindo color para un rosado. Para un tinto viejo significa que se decolora y pierde sus cualidades.
Terruño (gusto a): Gusto que da la composición del terreno en que crece la viña. Excepcional en la Argentina.
Tierno: Fácil de beber, gouleyant. Lo contrario de duro.


Verde: Defecto de cuando el vino es demasiado astringente, porque procede de uva inmadura. Cualidad cuando se trata de un vino blanco nuevo que contiene una proporción equilibrada de acidez.
Vinoso, vinosidad: Que tiene fuerza, alcohol, a veces en perjuicio de la fineza. En general, calidad de un buen vino.
Vivaz: Que impresiona vivamente las pupilas, que tiene nervio.
Extracto del libro Los buenos vinos argentinos de Enrique Queyret, Editorial Hachette, Buenos Aires.
interpatagonia.com



...la construcción de las barricas de añejamiento es una tarea ardua y dedicada, que requiere gran conocimiento y destreza; y que la madera es un componente fundamental en la producción de vinos.
Es sabido que el roble es la mejor madera para añejar vinos. Se trata de una madera resistente, fácil de cortar por hendidura y que no pierde su firmeza al ser combada por los artesanos.
Las piezas de roble que componen una barrica se denominan duelas y se les da forma mediante un proceso llamado dobladura o desbastadura. Para evitar las filtraciones se colocan mediotallos de junco holandés entre las duelas ya que sus fibras son muy flexibles e inalterables a lo largo del tiempo.
Finalmente el conjunto de piezas de madera se fija mediante flejes metálicos. El interior de las barricas es sometido posteriormente a un proceso de tostado llamado “bousinage”. La finalidad de este tratamiento es favorecer la transferencia de moléculas que contribuyan al aroma del vino. El tostado interior puede realizarse en tres niveles de intensidad: quemado liviano (tonalidad rubia), quemado mediano (tonalidad tostada), y quemado fuerte (tonalidad negra), según la intensidad de aromas que se pretenda lograr.
Este es uno de los tantos secretos de la elaboración de los buenos vinos; un secreto íntimamente ligado al arte del tonelero.

(*) Fuente consultada: "El vino, conocimiento y pasión"

Inter Patagonia - Información sobre Vinos Patagónicos
© 2002-2014 Prohibida su reproducción total o parcial. Derechos de Autor 675245 Ley 11723