Paseos y excursiones · Villa Lago Meliquina
Lago Meliquina: kayak, kitesurf, pesca y el sendero del Chucao
Fotos: Pedro Iriso · CC BY-SA 3.0 / Alberto Elizalde Leal · CC BY-SA 4.0 / Gustavo Muñoz Clos · CC BY-SA 3.0 (Wikimedia Commons)
Un lago glaciar entre bosques de lenga y coihue, con viento para el kite, aguas calmas para remar y un río que nace en la villa y termina sumándose al Limay.
Meliquina es una palabra mapuche que significa «cuatro rincones». Así se llama el lago, de origen glaciar, que ocupa un valle ancho perpendicular a la cordillera de los Andes, entre bosques de lengas y coihues, a unos 40 kilómetros de San Martín de los Andes. Su costa sur está protegida por el Parque Nacional Lanín y en la costa este, justo donde el lago desagua, creció la villa que lleva su nombre.



El lago Meliquina en datos
Cómo llegar
Para llegar desde San Martín se toma la ruta 40 hasta el puesto de Gendarmería junto al río Hermoso, y ahí se dobla por la ruta provincial 63. Los últimos 14 kilómetros son de ripio, de montaña, y aunque el camino se mantiene transitable conviene hacerlos con calma: la velocidad máxima es de 40 km/h. El mismo camino sigue después hacia el Paso Córdoba y Bariloche.
En el agua
El viento que baja por el valle hizo del Meliquina un lugar elegido para el kitesurf y el windsurf. Los días calmos, en cambio, son para el stand up paddle y el kayak: hay alquiler en la costa del lago y algunos alojamientos tienen kayaks para sus huéspedes. En la playa también se alquilan bicicletas para recorrer las calles de tierra y los senderos de la villa.
El río Meliquina nace en el lago, a metros del pueblo, y se puede remar o caminar por su orilla. Aguas abajo se junta con el Filo Hua Hum y forman el Caleufú, el principal afluente del Collón Curá, que a su vez desemboca en el Limay. Lago, ríos y arroyos son buenos para la pesca con mosca, con truchas arco iris, marrones y de arroyo; hace falta el permiso de pesca de Parques Nacionales.
El sendero del Chucao
Sobre la ruta 63, frente al cuartel de bomberos, está la oficina de informes turísticos de la villa. A su lado arranca el sendero del Chucao, un recorrido educativo de unos 20 minutos que baja hasta el arroyo entre especies nativas, armado por los vecinos con la colaboración del Parque Nacional Lanín. La villa tiene además tres miradores para caminar y varios circuitos de trekking de montaña en los alrededores.
Meliquina sigue siendo un pueblo chico y tranquilo: no tiene red eléctrica, y las casas se abastecen con energía solar y eólica. Esa calma, más que cualquier atracción puntual, es lo que buscan quienes llegan hasta acá.
Consejo: Si vas a hacer kite o remar, mirá el viento antes de salir: el mismo valle que trae las ráfagas para el kitesurf puede complicar a un kayak. En la oficina de informes tenés wifi libre y un mapa con QR de los servicios de la villa.



















