Paseos y excursiones · Pucón
Curarrehue: cultura mapuche al pie de la cordillera
Fotos: Marco Antonio Correa Flores · CC BY-SA 3.0 / LBM1948 · CC BY-SA 4.0 / Pato Novoa · CC BY 2.0 (Wikimedia Commons)
A unos 36 km de Pucón, un pueblo de raíz mapuche y pewenche con la Aldea Intercultural Trawupeyüm y una cocina que trabaja con piñones y frutos del bosque.
Desde Pucón, la ruta CH-199 deja atrás el lago y se mete valle adentro, siguiendo el río Trancura hacia la cordillera. Unos 36 kilómetros más adelante aparece Curarrehue, un pueblo chico, a unos 400 metros de altura, cuyo nombre viene del mapudungun kura rewe: "altar de piedra". No es una postal armada para el turista: es una comuna de raíz mapuche y pewenche, y eso se nota en la gente, en la cocina y en el ritmo.

La historia explica buena parte de lo que se ve. A fines del siglo XIX, durante la llamada Conquista del Desierto, familias mapuches cruzaron desde la Argentina por el paso Mamuil Malal —el viejo Boquete del Trankura, camino de caravanas desde el siglo XVIII— y se asentaron en este valle. Hoy la comunidad sigue siendo mayoritariamente mapuche.

El punto de encuentro es la Aldea Intercultural Trawupeyüm, una construcción de madera con techo curvo de troncos que funciona como museo vivo: ahí la propia comunidad cuenta las historias de origen de su pueblo. Pegados a la aldea hay puestos de cocina mapuche y de cocina fusión, donde los cocineros del lugar trabajan con lo que da el bosque: piñones de araucaria, frutillas silvestres y otros frutos con los que también hacen mermeladas.

Vale la pena darse una vuelta por la iglesia de San Sebastián, que cada enero reúne peregrinos para la fiesta del santo patrono, y asomarse al Trancura, que nace en la laguna Quillelhue y baja junto al pueblo. Con cielo limpio, desde el valle se recorta el cono nevado del volcán Lanín.
Si querés estirar el paseo, la misma ruta sigue unos 40 kilómetros hasta el paso Mamuil Malal, dentro del Parque Nacional Villarrica, con el Lanín cada vez más cerca. Es una buena forma de entender por qué este rincón fue, durante siglos, una puerta entre los dos lados de la cordillera.
- Tipo de tour: Cultural, gastronómico y contemplativo
- Nivel de dificultad: Baja
- Consejo: Andá con tiempo para comer en el pueblo y probar algo hecho con piñón; si seguís hacia Mamuil Malal en invierno, consultá el estado del paso y llevá cadenas, que pueden ser obligatorias.



















