Pascuas con sabor a chocolate
Cuando llega Semana Santa, San Carlos de Bariloche se viste de fiesta y huele a chocolate. Es el tiempo de la Fiesta del Chocolate: el Centro Cívico y la calle Mitre se llenan de familias, de música y de degustaciones callejeras, en un clima tan alegre como familiar.
Uno de los momentos más esperados es el corte de la gran barra de chocolate, una tableta larguísima que los reposteros arman a lo largo de la calle y que termina repartida entre el público. Hay juegos para los chicos, mesas de Pascua, escultores en madera y las vidrieras de las chocolaterías, que muestran el chocolate en sus formas de siempre y en creaciones que sorprenden.
El domingo de Pascua llega el gran final. En la plaza que mira al lago Nahuel Huapi, con el reloj de la torre marcando la cuenta regresiva, se rompe el huevo de Pascua gigante que hicieron los maestros chocolateros: una grúa eleva al encargado del primer golpe y, mientras vuelan globos y papelitos plateados, las placas de chocolate se reparten entre los más chicos.
Para llevarse Bariloche a casa
¿Quién no recibió alguna vez el pedido de «¡Traeme chocolate!»? La ciudad es famosa por sus chocolaterías y por las recetas que trajeron los primeros pobladores. Vale la pena recorrer las tiendas de la calle Mitre, probar el clásico chocolate en rama y visitar el Museo del Chocolate. Un consejo para el regreso: el chocolate no va a la heladera, sino a un lugar seco y fresco, en su caja y lejos del sol (más consejos en Chocolaterías en Bariloche).



























































