Paseos y excursiones · Ushuaia
Pingüinera de Isla Martillo, desde la Estancia Harberton
Fotos: Horacio Fernandez · CC BY 3.0 / Horacio Fernandez · CC BY 3.0 / Cayetano Roso · CC BY 3.0 / Liam Quinn · CC BY-SA 2.0 (Wikimedia Commons)
A 85 km de Ushuaia, frente a la histórica Estancia Harberton, una isla del canal Beagle donde anidan pingüinos de Magallanes y la única colonia de papúas de Sudamérica.
La excursión empieza bastante antes de ver el primer pingüino. Desde Ushuaia se sale hacia el este por la ruta nacional 3 y después se toma la ruta J, de ripio, que baja entre bosques y turbales hasta la bahía de Harberton. Son unos 85 kilómetros hasta la estancia que Thomas Bridges fundó en 1886, la primera de Tierra del Fuego y Monumento Histórico Nacional desde 1999.

Enfrente, en el canal Beagle, está la isla Martillo, que los mapas también nombran Yecapasela. Es chiquita y baja: unos 1.800 metros de largo, alrededor de 32 hectáreas y apenas 5 metros en su punto más alto. Ahí funciona la colonia de pingüinos de Magallanes más austral de la Argentina, que pasó de unas 500 parejas a comienzos de los noventa a cerca de 2.000 nidos en 2005.

La sorpresa son los papúa, reconocibles por el pico y las patas naranjas: anidan en la isla desde mediados de los años ochenta y es su única colonia reproductiva en territorio sudamericano. Cada tanto aparece algún pingüino rey. Entre los nidos también se ven cormoranes, skúas y gaviotas australes, y en el agua, los bosques de cachiyuyo que rodean la costa.

Hay dos formas de conocerla. Desde la estancia sale la propuesta que desembarca y recorre a pie un sector delimitado con estacas, de unos 800 metros cuadrados, con los pingüinos y sus cuevas a pocos pasos. La otra es la navegación de avistaje desde el muelle turístico de Ushuaia: la embarcación se apoya en la orilla y los pingüinos se acercan, sin que nadie baje. Antes o después vale la pena el Museo Acatushún, dedicado a las aves y los mamíferos marinos de la región.

Los de Magallanes llegan en septiembre, ponen los huevos hacia mediados de octubre, los incuban unos 40 días y los pichones nacen en noviembre; después los padres los alimentan entre 70 y 100 días. Por eso las visitas se concentran entre octubre y abril.
- Tipo de tour: Avistaje de fauna y navegación
- Nivel de dificultad: Baja (caminata corta y en terreno llano)
- Consejo: La caminata en la isla tiene cupos limitados, así que conviene reservarla con anticipación; de octubre a enero el viento del sudoeste sopla fuerte, llevá rompeviento y no te salgas del sector marcado.



















